Desde hace un tiempo se ha considerado el destino habitual de estudiantes para realizar los típicos viajes de fin de curso. Y claro, ¿quien no se resiste a una semana tirado a la bartola en una bella playa mientras degustas suaves licores? Playa, piscina, jacuzzi y barra libre son algunas de las palabras con las que sueña todo estudiante universitario.Contrarrestando con este sueño estudiantil, nadie se para a pensar por la cruda realidad, el status social de su población autóctona. Un ejemplo muy claro de las diferencias entre los ricos y los pobres se hallan en este lugar considerado tan paradisiaco...pero claro, a quien le importa en este caos mundial...? A los políticos de turno seguro que no.
Así que nada, siempre nos quedará Paris...o Punta Cana.

Un afectuoso saludo.

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